La construcción del alcantarillado en Dénia (zona Montgó) ha vuelto a poner de manifiesto la indefensión vecinal en cuanto se acometen obras de cierta envergadura. Cuando no, y son obras sencillas, las molestias son otras. Han tardado años los Ayuntamientos en darse cuenta de que una ciudad turística lo es sobre todo cuando responde a las exigencias de calidad del período vacacional para las personas (ruidos intempestivos principalmente).
Ahora que está caliente el asunto de la subida del IBI y que muchas casas ( no lujosos chalets ni mansiones) pagarán en torno a los 800 euros se les pide que por 800 más se enganchen a la red principal del colector. Y se les pide en el momento en que máquinas que no cumplen la ordenanza de sonoridad, escombros depositados en la puerta que impiden incluso salir de casa o destrozos en caminos públicos están pisoteando los derechos de los vecinos. Han tenido además que ser ellos los que alerten a la autoridad competente que ha amenazado con denunciar a la empresa. Amenazado, que ya se sabe que es la antesala de NADA.
Si al revés fuera ya tendrías a SUMA en el cogote con lápiz, papel y multa al canto.
En este caso te decían que te engancharas ahora porque luego tendrás que pagar asfaltado etc.etc. ¿Asfaltado?. Si aquí se entiende por asfaltado cuando lo acomete el M.I. al parcheo barato y de días de caducidad. Si aquí levantan y cubren con total impunidad y parchean con total descaro. Total, si es el Montgó, la jungla de los no servicios y del sostén de una buena parte del salario del funcionariado y estabilidad presupuestaria municipal.
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